sábado, 12 de noviembre de 2011

Si tienes un problema con el presente, intenta reclámarselo al pasado, valiente.

Patadas en el culo es lo que sientes cuando ves el presente...o por lo menos el mío, el de una chica nada normal, medio lobo, con doble personalidad y con problemas sociales en zona roja, aunque eso último ya no me importe, tengo cosas mejores que hacer que ponerme a llorar en una esquina arrepintiéndome de mi pasado. No, chiqui, no.
Ahora sé lo que soy en realidad, una especie de monstruo con doble personalidad...vale no. Lo primero de todo que debe quedar claro es...no soy normal, hasta ahí llego y lo único quizás que me gusta de mí sea que puedo convertirme cuando y donde quiera en un lobo de no se cuantos metros, un fuerte lobo de no se cuantos metros, por así decirlo. Intento llegar a dónde está ella, la dueña de mi pasado, mi presente y mi futuro, la que tiene todas las respuestas a mis preguntas, a las cientos de preguntas desde que recuerdo todo el año de experimentación que sufrí...y sé que a esa persona le debo mucho, ya lo sabía, lo he sabido desde siempre...pero no había caído en cuanta medida iba a estarle agradecida.
Nunca podría expresarle lo mucho que le agradezco que exista, que sea mi hermana, una chica idéntica a mí, aunque podría reprocharle que esté en un sitio tan alejado de mí, o no, ella tampoco tiene la culpa. Si tuviera un maldito diario, posiblemente sería el culebrón de un funeral, me aborrecería hasta el propio cuaderno posiblemente.
Pero bueno, es la única manera de soltarlo todo, de decírselo aunque sea a un papel...mi única manera de escapar al suicidio, un suicidio que no me funcionaría de nada, necesitaría balas de plata y posiblemente tampoco me hiciesen daño. Quién quiera que lea esto en el futuro, por favor, me recuerde, aunque sea por el mero echo de estar leyendo esto y preguntarse quién lo habrá escrito, por que no va a estar firmado.

Memorias 2.

viernes, 28 de octubre de 2011

Un susurro rompió aquella noche, ella se estremeció, abriendo los ojos mientras un escalofrío le recorría el cuerpo, levantándose brillaban sus hermosos ojos del color del Sol, más brillantes cuando se hacía presente la Luna, que la iluminaba completamente, allí, en su cama.

-¿Has venido a buscarme?- Preguntó, a una figura ahora presente en aquella habitación, silencio fue la única respuesta.-¿No piensas hablar?, ¿por que has venido aquí?-.Dijo, levantándose del todo, mirando fíjamente a aquella sombra, de pie en la puerta. Ésta comenzó a acercarse a ella...los segundos pasaban tensos y nerviosos para la peliblanca, una mano pálida se vió iluminada por la luz de la Luna, ésta se poso en su hombro y de la oscuridad apareció una mujer desnuda, de su misma altura, de sus mismos ojos, de sus mismos rasgos y con un hermoso, liso y lacio pelo morado.

-No he venido a buscarte-.Dijo ésta, con una expresión de tristeza.-He venido quedarme aquí, por que debes sufrir, así está escrito-.La dama, se acercó un poco más y traspaso su cuerpo quedándose dentro de ella...a la mañana siguiente, se despertó, creyendo que todo había sido un sueño pero se equivocaba...al levantarse, vio algunos mechones de pelo, de color morado, sobre la cama. Se tocó la cabeza y cogió algunos mechones, viendo, que eran largos y morados. Se levantó, no tenía ganas de nada, ni siquiera de comer, de salir...ni de vivir.

Se miró al espejo, una belleza pálida, de cabellos morados la observaba.-Por que me haces esto...-.Le dijo al  reflejo, pero nadie respondió, la pesadilla se había vuelto realidad...sin saber por qué.

                              "Perhaps, now I need help to get up again..."
                                                                       "私が知っている"

sábado, 15 de octubre de 2011

Sensación...

¿Qué es esa sensación?
Repito una vez más en mi cabeza, ¿por qué me pasa todo esto?, vuelve a repetirse.
¿Podré superarlo?, no hay respuesta.
Nunca hallo la pregunta a todas esas respuestas, por más que lo intente, nunca lo logro aunque creí, que al saber la verdad, todas se aclararían y se esfumarían, pero no ha sido así, no entiendo por qué lo creí en aquel momento, en aquel sueño en el que por primera vez hablé con mi otra mitad, Tetsuko.
Ella me lo explicó todo, todas las cosas que me hicieron, todo lo que me quitaron y todo lo que me implantaron, el sufrimiento y el dolor que cada día en aquel sitio se dibujaba en mi cara y que ella, me salvó. No sabría como agradecérselo, no hay palabras para hacerlo.
Pero ella me pidió que fuese a buscarla...y eso es lo que haré.

lunes, 10 de octubre de 2011

Calor sin frío, frío sin calor.

Se encontraba sentada en la cama, sus manos entrelazadas en sus cabellos grisáceos, lágrimas en su rostro mientras que el reloj corría, el tiempo pasaba. No entendía lo que pasaba, no quería aceptar la realidad, no podía aceptarla, la rabia de la peliblanca aumentaba. Con un movimiento, rápido, golpeó la cama en un puñetazo limpio mientras que en su cabeza seguían repitiéndose más preguntas, que afloraban a medida que recordaba la verdad...la verdad. Un pensamiento inundó su mente, una niña, de pelo grisáceo se le acercaba, extendiéndo su mano hacia ella, con una sonrisa inocente en su rostro, moreno y la alegría reflejada en sus ojos, amarillos como el Sol. Extendió la mano, queriendo coger la de la pequeña...el recuerdo se esfumó y una lágrima de tristeza recorrió el rostro de Ginako. "La vida no perdona, no persigas ser perdonada por ella", susurró una voz en su cabeza, y un nombre surgió de los labios de la chica, "...Tetsuko..."

Ginako miró hacia arriba y pronunció una frase, " Tampoco persigo ser perdonada por ella", en su rostro se dibujó una pequeña sonrisa, mientras que, detrás suya una figura la observaba, una figura idéntica a ella, cuyo rostro no se apreciaba de el todo. Se acercó y dejando ver sus labios, besó a la peliblanca en su grisácea cabellera, a la vez que decía. " Siempre estaré aquí, siempre te protegeré" dijo aquella figura. Se giró, al sentir el beso extendiendo la mano, para después bajarla poco a poco. "El fuego corre por mis venas...pero...¿por qué siento tanto frío?", la peliblanca se encogió en su cama, quedándose dormida, mientras en su mente...imaginaba a su única salvación, la niña de hierro.

domingo, 9 de octubre de 2011

Aullidos de nieve.

Sé que estás ahí, te veo, te siento...sé que no puedo escapar, pero correré, siempre hacia delante, correré."Vamos, pequeña" susurra una voz en mi cabeza y un aullido aflora de mi garganta, mis patas dejan el rastro de la pureza en la blanca nieve, mientras sigo corriendo y corriendo...ya no hay marcha atrás, no puedo cambiar el pasado, pero tal vez pueda desviar el futuro. "Todo está en la mente..." sigue susurrando...mientras no pare, estaré bien, ¿verdad?.




sábado, 8 de octubre de 2011

Hola, me gustaría verte, me gustaría que estuvieses a mi lado, que no fueses una parte de mí, si no que estuviese aquí, en persona y junto a mí. Te necesito ahora más que nunca, si tuvieses el poder para estar conmigo, ¿vendrías? seguro que no, pero me gusta pensar que puede pasar. Mi gemela, mi otra mitad, mi alma y mi balanza, me salvaste cuando más lo necesitaba y siempre esperas en la sombra ansiando ayudarme. Espera por mí mientras yo espero por tí, nos veremos algún día, es una promesa. Pon tu mano en el corazón, allí dónde quiera que estés y espera. Te amo, mi otra mitad.

Ya no soy quién era antes, lo noto, cada vez que me miro a el espejo siento que mi mirada ya no es la que era antes, una mirada vacía y brillante cuando la tristeza me invade por dentro. La luna ya no me tranquiliza y mil preguntas se formulan en mi cabeza cada noche, cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo de mi vida.
Una lágrima de rabia recorre mi rostro al ver esa marca, esa marca asquerosa bajo mi pecho, una que nunca podré borrar, que me acompañará siempre, a dónde quiera que valla, una marca que odio por encima de todo...no sé que hacer, pero no dejaré que mi vida se desmorone, prefiero luchar...y vivir.