sábado, 8 de octubre de 2011

Ya no soy quién era antes, lo noto, cada vez que me miro a el espejo siento que mi mirada ya no es la que era antes, una mirada vacía y brillante cuando la tristeza me invade por dentro. La luna ya no me tranquiliza y mil preguntas se formulan en mi cabeza cada noche, cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo de mi vida.
Una lágrima de rabia recorre mi rostro al ver esa marca, esa marca asquerosa bajo mi pecho, una que nunca podré borrar, que me acompañará siempre, a dónde quiera que valla, una marca que odio por encima de todo...no sé que hacer, pero no dejaré que mi vida se desmorone, prefiero luchar...y vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario